Un texto que escribí el 22 de junio de 2011. Para poner en contexto, fue poco después de la erupción del volcán que tapó de cenizas a Bariloche, Villa la Angostura y todos los alrededores; y coincidió con una movilización de muchos vecinos que dieron lo mejor de sí para recuperar la ciudad.
A esta movilización le siguieron varias similares en las semanas siguientes, que permitieron recuperar muchos lugares públicos y privados, para reactivar la actividad turística de la que tanto depende la región.
Esa respuesta de la gente es, al día de hoy, un recuerdo que permanece fijo en la memoria de todos, y más allá de cualquier diferencia que pueda existir en el criterio de unos y de otros, es una actitud que llena de orgullo a más de uno.
Ayer terminé de entender que la unión existe. Es impresionante ver lo que se formó, la convocatoria por un bien común en mi pueblo, y eso me puso a pensar...Y pude ver fotos, videos, notas, que hablan de gente que se dio cuenta de esto: cada uno tiene su vida, cada uno tiene un espacio propio, sus tiempos, sus prioridades. Todos llegamos al mundo y nos vamos del mismo solos, se puede decir......pero también estamos todos juntos, y unidos: siempre, en algún punto de este camino, nos encontramos con hechos, causas y azares, que nos demuestran que todo el resto de la gente influye en nosotros, así como también nosotros somos una influencia en el resto y, yendo más lejos: todos juntos conformamos un vínculo mucho mayor que la suma de las partes...Está claro, somos seres vinculares! y como tales, nuestras vivencias dependen en gran medida de quienes nos rodean......y entonces me encuentro con un pueblo, una región completa azotada por la naturaleza, una vez más... pero, en respuesta, aquellos que, quizás, en su momento, seguían defendiendo la llegada al mundo y la despedida en soledad, esta vez se encontraron con otra realidad: cualquiera puede, desde un pequeño aporte, representar mucho, si en ese aporte incluye al de al lado. Y, si cada uno da su granito de arena (o lo mueve, lo barre, lo apalea, lo levanta), se pueden generar playas enteras de solidaridad......y vi gente mayor, y gente activa. Vi estudiantes, profesionales, incluso turistas. Hombres, mujeres, niños: todos aquellos que, más allá de sus propios problemas, más allá de su propia crisis personal, estaban ahí presentes, ayudando a levantar, mover, barrer cada granito de arena que el de al lado no podía mover. Un granito que no pertenecía ni al de al lado, ni a uno mismo: pero un granito que, sumado al que el otro movió porque YO no pude, generan esa playa...Ayer, 20 de junio, aprendí, después de tantos años, a sumar. Una persona son dos manos, miles de personas son dosmiles de manos... pero, en los dos casos, es un alma entera la que entra en juego, una sola, de la cual todos somos parte, todos dependemos y todos somos responsables.Ojalá lo que aprendí yo ayer haya sido aprendido por otros. Ojalá sirva como punto de partida, y entre todos podamos tomar conciencia de dónde estamos, y qué somos.
Aprendí a sumar: la unión existe, la unión acompaña, la unión protege, la unión nos permite crecer.Yo voy a dar mi granito de arena. Por mi, y por todos :)
PD: fotos de cómo está Bariloche ahora:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.131228340285411.31124.124667310941514&type=3

No hay comentarios:
Publicar un comentario