Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio
- proverbio indio -
Es difícil muchas veces entender el poder que tiene la palabra en nuestras vidas. En la tuya, en la mía, en la de todos... y a partir de todos. Es cada vez más fácil encontrar algún medio que permita publicar y divulgar lo que uno tiene ganas de decir, pero no ocurre lo mismo con lo que uno quiere expresar: existen muchos pensamientos, muchas experiencias, imposibles de expresar con palabras...
¿Cómo se puede explicar un silencio triste? ¿Cómo se lo puede diferenciar de una sonrisa alegre, cómo transmitir en palabras lo que un abrazo y una lágrima consiguen al encontrarse?
¿Cómo saber cuándo las palabras son, realmente, mejores que el silencio? y... ¿quién dijo que en el silencio no hay comunicación?
¿Cuántas palabras se necesitan para transmitir lo que una simple mirada y una sonrisa sincera pueden lograr en un segundo? y, sin embargo, ¿cuántas veces nos saludamos con una mirada? ¿Cuántas veces nos animamos a soltarnos, a permitirnos ver al otro, y presentarnos desde nuestro interior, abrirnos a los ojos de los demás?
El silencio no desprecia el valor de las palabras... pero le da espacio a la mirada, al gesto, al acercamiento y a la sonrisa...
Recuperar esta comunicación, permitirnos acercarnos al otro, poder decir mucho más que con palabras, depende como siempre de nosotros mismos...
¡Hagámoslo! :)